15 febrero 2026

Endrick conquista Francia y revela las insólitas cláusulas de su contrato matrimonial

El arranque de 2026 no podría haber sido mejor para el brasileño Endrick. Tras su llegada a préstamo desde el Real Madrid a principios de año, el joven prodigio no perdió el tiempo y de inmediato dejó en claro que su talento sigue intacto. Su impacto fue tal que la Ligue 1 lo nombró el Jugador del Mes de enero, un reconocimiento que confirma su adaptación inmediata al fútbol francés.

Un debut soñado con el Lyon

El delantero llegó “volando” al campeonato galo. Su actuación más destacada se dio contra el Metz, donde lideró al Olympique de Lyon hacia la victoria con un espectacular hat-trick y una asistencia. Estas cifras no pasaron desapercibidas para la afición y la prensa especializada.

En las votaciones finales, Endrick arrasó con la competencia al obtener el 52% de los votos, superando cómodamente a Mason Greenwood, del Olympique de Marsella, y a su propio compañero de equipo, Pavel Sulc. Sin embargo, mientras el brasileño acapara titulares deportivos por su desempeño en la cancha, su vida personal también ha dado mucho de qué hablar debido a la peculiar dinámica que mantiene con su pareja.

Un acuerdo de pareja con reglas estrictas

Más allá de los goles, la disciplina de Endrick parece extenderse a su vida privada. Hace unos meses, durante una charla en el podcast Pos Delas, el futbolista y su ahora esposa, Gabriely Miranda, revelaron la existencia de un “contrato de pareja”. Este documento, firmado cuando aún eran novios, tiene como objetivo mantener la relación sana, interesante y libre de malentendidos, aunque sus cláusulas han levantado más de una ceja.

El acuerdo establece obligaciones muy claras que ambos deben cumplir al pie de la letra. Para empezar, decirse “te amo” es obligatorio en cualquier circunstancia; no importa si están peleados o pasando por un mal momento, esa frase no puede faltar en su vocabulario diario. Además, tienen estrictamente prohibido caer en cualquier tipo de vicio, ya sea alcohol o sustancias ilícitas, así como cualquier hábito que pueda perjudicar su salud o bienestar.

Cero mensajes cortantes y castigos por incumplimiento

Otra de las reglas curiosas busca evitar la frialdad en la comunicación digital. El uso de palabras cortantes o desinteresadas como “ejem”, “um” o un simple “ok” está vetado. La pareja se comprometió a mantener un trato fluido y afectuoso, prohibiendo también los cambios drásticos de personalidad o de trato entre ellos.

Para evitar que la relación se estanque, ambos tienen la encomienda de planear actividades semanales que los saquen de la rutina y eviten la monotonía. Y como en todo contrato, hay consecuencias: si alguno de los dos incumple lo pactado, debe pagar una “multa” que consiste en cumplir un capricho del otro, desde regalos hasta salidas especiales, asegurando así que la llama se mantenga viva tanto dentro como fuera de casa.